CONOCEMOS A JOSÉ DANIEL AZOR

CONOCEMOS A JOSÉ DANIEL AZOR

No es fácil categorizar la labor de esta jovencísima promesa bastetana. La fotografía, el diseño o la literatura son meros medios de expresión para José Daniel que, a su corta edad (nació en la inauguración del milenio), maneja con la maestría de los clásicos.

A grandes rasgos, podemos decir que simbolismo, mitología, esoterismo y psicología son fusionados por el artista en una temática propia, velada de misterio.

Pero vamos a dejar que nos ilustre él mismo 🙂


La Íbera: Hola José Daniel. Aparentemente eres un chico normal. Durante el curso eres universitario (aunque este año haya sido extraño con todo el rollo del Covid-19). Pasas algunos fines de semana por Baza para visitar a familia y amigos. Vuelves en Navidad, como el turrón. Quizá también en Semana Santa y algún puente. Y en vacaciones de verano te vienes para descansar un par de meses por tu tierra. ¿Me equivoco?


José Daniel: Sí, actualmente estoy estudiando fuera pero eso no me impide volver a Baza de vez en cuando. Me gusta regresar a mi pueblo, ver a mi familia, ir al campo… ya que en la ciudad se entiende la naturaleza un poco menos accesible. Cuando vuelvo, vuelvo para desconectar de la ciudad y disfrutar de los míos lo máximo posible, ya que en el día a día no puedo verlos.


‘Me encanta ser un alma vieja, para emocionar y contar historias a través de mi trabajo‘.


L.I.: Pero quien tenga la suerte de conocerte un poco, pronto se dará cuenta de que no respondes al canon de ‘chico normal’. Para nosotr@s es muy evidente advertir que la naturalidad de tus gestos y la enorme cultura que impregna tus conversaciones no son del todo típicas de una persona de tu edad. Vamos, que ‘te has comido a un viejo’. ¿Cómo llevas ésto?


J.D.: Lo de ser un alma vieja me lo dicen mucho, y pienso que es porque no acostumbro a hablar y pensar como una persona de mi edad. Me hago muchas preguntas, lo cuestiono todo, reflexiono todo, intento mirar las cosas de manera diferente. Y aunque conozco a personas de mi edad similares a mí, creo que lo que me diferencia es mi manera de contar las cosas a través de mi arte y pensamientos. Sinceramente, me encanta ser un alma vieja, para emocionar y contar historias a través de mi trabajo.


Bodegón vertical

En otra vida, posiblemente, fuera alguien cuyo único alimento fuera su imaginación. Y su único oxígeno, sus historias para sobrevivir

L.I.: Leyendo y observando tus obras nos impresiona la madurez de las mismas. Quizá te quede algún resquicio de la persona que pudieras haber sido en otra vida. ¿De quién estaríamos hablando?


J.D.: En otra vida, posiblemente, fuera alguien que hubiese estado relacionado con el mar. Un pirata o simplemente algún tripulante que pasaba largas temporadas en el mar. Alguien que estuviese en la pobreza extrema en mitad del mar y cuyo único alimento fuera su imaginación. Y su único oxígeno, sus historias para sobrevivir.

AOVEs Belmonte se estrena con esta genial etiqueta creada por José Daniel


L.I.: No es fácil pillarte entre proyecto y proyecto. Además de desarrollar tu obra personal, por lo que sabemos te están abordando a base de encargos de diversa índole. Un hurra por tu maestría y trabajo duro. ¿Qué andas maquinando últimamente, si se puede contar?


J.D.: Últimamente tengo varios proyectos en marcha. Dos de ellos, personales. Estoy actualmente ilustrando mi primer poemario titulado ‘Dos de Espadas’ y recopilando poemas que he escrito durante aproximadamente un año y medio para mi segundo libro ‘Preguntas retóricas’. Estos últimos meses, a pesar de la cuarentena, he trabajado bastante y en todo tipo de encargos, desde crear la imagen visual de ‘Aceites Belmonte’ hasta crear pegatinas para una empresa y demás.

Fotocollages cargados de emociones


Pretendo fluir sin exigencias, crear desde la libertad y el autoconocimiento‘.

L.I.: Al comienzo decíamos que no es fácil categorizar tu obra, pues eres uno de esos artistas polifacéticos que convierten en oro todo lo que tocan. En estos tiempos, en los que tenemos la tendencia de etiquetarlo todo para, en una nube gigantesca de creadores, poder posicionarlos rápidamente según las exigencias del mercado, es difícil encontrar ejemplos como el tuyo. Pero, durante la historia, este arquetipo de ‘hombre del Renacimiento’ se ha repetido en grandes figuras: desde Leonardo, Rafael o Miguel Ángel hasta Lorca, Jodorowsky, Lynch… ¿Qué te impide decantarte por ‘un arte’ en concreto?


J.D.: No podría, aunque quisiese, decantarme por un arte en concreto. Desde muy pequeño tocaba casi todas las artes, desde la música hasta el diseño. No me gusta decantarme por una cosa solamente, prefiero experimentar lo que siento a través de las diversas formas que el arte me ofrece. Lo cual no quiere decir que sea bueno en todas las cosas. Pretendo fluir sin exigencias, crear desde la libertad y el autoconocimiento.

‘Si queremos cambios hacia una sociedad más igualitaria, no debemos de contar la historia de manera tan androcentrista


Ni la Gran Odalisca de Ingres se escapa de sus collages trash


L.I.: Antes hemos mencionado algunos artistas y, como nos ocurre a menudo, hemos caído en el error de no mencionar a ninguna mujer. ¿Por qué crees que lo hacemos? ¿Podrías ilustrarnos con tus artistas favoritas?


J.D.: Creo que como sociedad tendemos a invisibilizar el excepcional trabajo femenino. Algunas veces sin querer y otras, ‘a caso hecho’. Cuando estaba en la escuela o en el instituto siempre pensaba ‘¿dónde están las mujeres en la literatura española?’, ‘¿es que no ha habido?’’. Y ésto se traducía a todas las asignaturas. Y es que creo que, si queremos cambios hacia una sociedad más igualitaria, no debemos de contar la historia de manera tan androcentrista. Me hubiese encantado que mujeres como Leonora Carrington o Georgia O’Keeffe hubieran aparecido en mi libro de Historia del Arte, porque casi todas mis referentes femeninas han llegado a través de mujeres artistas o a través de mi búsqueda personal sobre ellas. Creo que trabajos como el de Francesca Woodman, Sophie Calle, Anne Brigman o Camille Claudel no han de caer en el olvido o ser silenciados.


L.I.: La psicología femenina, o lo que históricamente se ha entendido por ella, se intuye latente en tu obra. El misterioso mundo de las emociones, el amor y la familia afloran en tus creaciones. ¿Cuán importante ha sido en tu vida la figura de la mujer?


J.D.: La figura femenina en mi universo creativo lo es todo. Desde pequeño siempre me ha fascinado el mundo interior femenino. Su fortaleza, su actitu
d… En general, todo. La fortaleza de Marylin Monroe, la actitud de Bette Davis, la emotividad de Lana del Rey, la belleza de Rita Hayworth, la inteligencia de Hedy Lamarr. El lado femenino nunca debe olvidarse; su manera de pensar y de ver las cosas.


Autorretrato recompuesto 🙂



La Íbera: Terminamos con una petición. Sabiendo que has escrito ya dos libros de poemas, que tú mismo estás ilustrando en la actualidad, nos encantaría que nuestr@ lector/a pudiera disfrutar de alguno de ellos. ¿Sería inadecuado pedirte que nos hicieras un adelanto de alguno de ellos?

José Daniel: Por supuesto. Mi primer libro es uno de mis proyectos más personales hasta la fecha y por eso le tengo tanto aprecio. Creo que l@s lector@s, a pesar de no haber vivido ciertas situaciones que narran mis poemas, pueden sentirse en conexión con el libro. Espero y deseo que pronto la gente pueda disfrutar de él. Aquí va un adelanto:


.Rapto.

Piel de talco
y cuencas de sauce azul.
Tan bello y trágico,
tan abarrotado de gente
cogida a un alambre.
Oyes cómo se va
lo que nunca estuvo.
Como el talco se convierte en yeso cuando se moja y se escurre.
Mi hipotenusa y su algoritmo
se empapan
y sale la mancha roja en el ojo. Olvídalo,
su maleta está vacía
y tu cabeza con él.
Penetra la brisa de niebla
que hace que los fantasmas despierten.
No respiro
cuando los planetas se acercan
y colisionan.
Nacen de los escombros
nuevas formas de morir.
Sus manos de escayola
se agarran fuerte.
Y pensar que yo estuve allí
detrás tuya mirándote.
Viendo cómo tú cabeza giraba
para no ver
mi corazón en mis ojos cayendo. Pensar en aquel día azul
de escaleras de agua,
frío pero que daba calor al revisarlo. Sentí tanto y a la vez tan poco,
tan cerca y tan lejos
Que no entendí nada.
No supe desvelar su mirada de mar caucásico. Llueve sobre mojado
el cristal resbala

ten cuidado.

Tened cuidado. Mientras tanto, podéis contactar con él en:

Instagram: @delanuit.jpg

Por e-mail: josedanielazorfernandez@gmail.com



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